Mi enfoque personalizado puede ayudarte a encontrar tu mejor versión
Muchas personas llegan a terapia con la sensación de que algo dentro de ellas lleva demasiado tiempo acumulándose.
Ansiedad que aparece sin entender muy bien por qué.
Relaciones que se repiten y acaban doliendo.
Pensamientos que no paran o una sensación constante de estar sosteniendo demasiado.
Si te identificas con esto, no te pasa “porque sí”.
Mi trabajo es ayudarte a entender qué hay detrás de todo eso.
Trabajo desde un enfoque integrador, con especial atención al apego, el trauma relacional y la regulación emocional.
Esto significa que en terapia no solo abordamos lo que te ocurre ahora, sino también cómo tu historia y tus vínculos han ido dando forma a tu manera de sentir, pensar y relacionarte.
El objetivo no es solo aliviar el malestar, sino ayudarte a comprender los patrones que lo mantienen, para que puedas empezar a relacionarte contigo y con los demás de una forma diferente.
Desde muy pronto supe que quería dedicarme a acompañar a las personas en sus procesos. Encontré en la psicología el camino para hacerlo de una forma profunda y significativa.
Inicié mi formación en 2013 y, tras graduarme cuatro años después, entendí que ser una buena psicóloga implica mucho más que obtener un título. Por eso, decidí continuar especializándome con el Máster en Psicología General Sanitaria y seguir formándome de manera constante hasta hoy.
A lo largo de estos años, me he especializado en distintas áreas como el trauma, los trastornos de la conducta alimentaria (TCA), el apego, la violencia sexual y de género, y los trastornos de la personalidad. También me he formado en enfoques terapéuticos como EMDR y la técnica de la caja de arena.
Entiendo la terapia como un espacio seguro, donde poder explorar lo que te ocurre con calma, sin juicio y a tu propio ritmo.
Con cada nuevo curso, me he sentido más capacitada para brindar ayuda a las personas que confían en mí. Y todo el esfuerzo ha valido la pena, ya que hoy puedo decir que tengo un enfoque integrador, lo que me permite adaptarme a las necesidades únicas de cada uno de mis pacientes y brindarles una atención personalizada y efectiva.
Sé que la formación nunca termina, por eso hoy en día, todavía sigo estudiando.
Cintia es de los psicólogos más profesionales y amables que me he encontrado a lo largo de mi proceso. Me ha ayudado muchísimo, su conocimiento y experiencia resalta mucho en cada tema que trabajamos.
Su profesionalismo va de la mano con la cercanía y empatía que brinda.
¡La recomiendo muchísimo!
Te acompaña en el proceso y ayuda a sentirte bien, aunque hay sesiones que remueven, es una muy divertida y hace que todo se lleve mejor.
Me está enseñando mucho.
Sin duda merece la pena dar el paso con ella.
Es sin duda la mejor.
Con ella nunca te sientes juzgada, crea un espacio seguro desde la primera sesión. Desde que empecé con ella he mejorado ya muchos aspectos de mi vida que no me dejaban ser feliz del todo, no podría estar más agradecida.
La vida adulta es difícil, pero con Cintia al lado es mucho más llevadera.